Select Page

Uno de los puntos más importantes al comienzo de un nuevo año de planeación general para cualquier empresa, es el contar con un sólido plan anual de comunicación, ya que de éste no solo se derivan, la estrategia y el mensaje a comunicar (como ente empresarial), sino también los lineamientos que seguirán todos los departamentos dentro de la organización para comunicar tanto interna como externamente.

Esto nos habla que al momento de planear la estrategia anual de comunicación, es primordial tener conocimiento acerca de todos los tipos de público-meta a los que puede llegar la empresa, porque no solamente se trata de comunicación interna o externa que al final sirve como herramienta para departamentos como recursos humanos, ventas o mercadotecnia, sino que también se deben abarcar relaciones públicas, comunicación corporativa, comunicación financiera y también comunicación de crisis.

El saber esta información es de suma importancia, ya que de esta manera evitamos dar mensajes equivocados o poco entendibles, aun y cuando haya ocasiones en que el mensaje que queremos dar a conocer puede ser el mismo para todo mundo; sin embargo, el canal y la forma de decirlo no, dado que cada tipo de receptor tiene intereses distintos que afectan su percepción.

El tener definidos los conceptos anteriores (público-meta y tipo de mensaje) nos brinda una ventaja competitiva primordial al momento de definir el plan de comunicación y en el accionar del mismo. Así se definen tareas y tiempos sumamente estructurados y específicos para todos los entes que conforman la empresa.

El éxito o fracaso de un plan de comunicación anual tendrá repercusiones en todos los departamentos de la empresa, directa o indirectamente. Ya sea que el resultado sea una mezcla de altibajos, toda la información recopilada servirá como precedente e indicador de la fortaleza de la empresa para tomar medidas de lo que se hizo bien y lo que no funciono, y así tomar acciones en un futuro inmediato.