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Vivimos en un mundo sensorialmente liderado por el sentido de la vista, y en el ámbito industrial no es la excepción. Constantemente estamos siendo bombardeados por publicidad; a esto, ¿Cómo hacer que nuestro producto resalte sobre ese mar visual que existe en el exterior?

Cuando hablamos de publicidad suelen llegar a nuestra mente: comerciales de refrescos, marcas de ropa deportiva, aparatos electrónicos y otros tantos, sin embargo estas no son las únicas campañas publicitarias que existen. En marketing contamos con un sin número de aplicaciones para publicidad tanto fija (fotografía) como para medios audio visuales (videos), en mayor o menor medida todas las empresas manejamos estas herramientas para darnos a conocer y dar a conocer nuestros productos o servicios, desde un video inductivo para presentar nuestros procesos a quienes colaboran con nosotros, catálogos y campañas internas, hasta videos de presentación como herramientas de venta.

Esta publicidad, ya sea un spot de televisión, cine o fotografía logran quedarse en nuestras mentes debido al sentimiento que crean en nosotros. Esas sensaciones de emoción, de alegría, sorpresa o asombro crean una conexión a nivel emocional, generando un vínculo que nos provoca en primera instancia desear los productos o servicios de una marca, y en segundo término y más importante, querer seguir siendo fieles a ésta.

Desarrollar imágenes o videos que provoquen un impacto, en cierta medida es sencillo si se tiene bien definido el sentimiento que se quiere explotar. Es necesario contar con el equipo de desarrollo para generar ese sentimiento a través de todos los recursos a su alcance: medios de investigación de mercados y productos, la correcta definición del objetivo, elección de canales para llegar al mercado meta, etc. por mencionar algunos.

Lograr un sentimiento, cualquiera que sea, depende en gran medida del objetivo, además crea la base de los medios que se deberán implementar, todo ello será el resultado de comprender lo mejor posible el mercado.

Es siempre un gran acierto implementar una campaña de marketing, para de este modo generar una imagen de confianza alineada con los objetivos de la empresa, lograr llegar a más clientes y seguir impulsando el valor del servicio o producto que promovemos.